El pasado sábado, 15 de octubre de 2016 comenzamos nuestro ciclo de Conciertos. En esta ocasión estuvimos en Valencia, en el espacio de La Rambleta, para público familiar.

Se reunió una amplia gama de edades, que confluyeron en un solo sentir de la música y el ritmo. Los más pequeños aprendieron sobre el origen de los instrumentos musicales, al tiempo que compartieron con sus padres un espacio de música y expresión.

Llevar a los niños a conciertos de música es una apuesta por la calidad en la educación y en lo que les proponemos a nuestros hijos. En un tiempo en el que la tecnología avasalla y nos enajena, el reencuentro con la experiencia en vivo, donde el espectador es co-partícipe del momento artístico, hace que volvamos a nuestra naturaleza expresiva.

Y en eso consiste la base del concierto que propone Pablo Nahual: aportar una visión por la que todos, niños y grandes, comprendan la grandeza de cómo el ser humano, desde su origen prehistórico, sintió la necesidad de expresarse artísticamente.

 

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La expresión artística es una necesidad genuina de toda persona, y el hecho de expresar lo que cada uno de nosotros somos, lo que pensamos, lo que sentimos, cómo vemos el mundo, nuestra historia personal, etc… es lo que nos hace sentirnos vivos.

El Arte nos lleva a la trascendencia, pues el hombre se expresa artísticamente por una acción gratuita y gratificante, con muchos elementos en común con el juego.

El artista se expresa por el gusto mismo de expresarse, por el gozo que le inunda y por la sensación de sentirse auténtico.

Toda expresión genuina conduce a la persona a una conexión con su verdadera identidad, lo cual le lleva a sentirse libre y capaz. Es el comienzo de una personalidad madura y equilibrada.

El Arte, hoy más que nunca, es algo a proteger y cuidar, ya que es una herramienta poderosa para abrir los ojos de las personas y movilizar los corazones.

Es por ello que los padres que llevaron a sus hijos a La Rambleta el pasado sábado, les regalaron un espacio de crecimiento y libertad, el mayor de los legados que se puede dejar.

Animamos desde aquí a todos los padres a que fomenten en sus hijos el respeto a la cultura, el gusto por ir a los teatros, el ejercicio de la escucha atenta y respetuosa, y el amor por la expresión genuina tanto de sí mismos como de todos los seres humanos.