La Creatividad como herramienta clave en la Educación Emocional y el logro de la Motivación a través de la Expresión Artística.

Todos los seres humanos nacemos creativos: la Creatividad es patrimonio de la humanidad. Como herencia común, todos tenemos derecho a ser creativos y expresar nuestra individualidad.

La mayoría de las escuelas que existen hoy en los llamados Países Desarrollados nacieron como resultado de la Revolución Industrial del siglo XIX. Por ello se educa sobre todo para desarrollar la destreza técnica e intelectual, priorizando las materias científicas, lingüísticas y sociales, en detrimento de las materias artísticas y relacionales.

En estos últimos años, hay un creciente interés por la llamada Inteligencia Emocional, que en su vertiente práctica empresarial ha demostrado ser fundamental para el buen desarrollo de las relaciones y resolución de conflictos laborales. Solo hay que ver el último informe del 2014 de la Fundación Botín sobre “Arte y Emociones que potencian la Creatividad”.

Son los problemas que acucian a la llamada Aldea Global los que están llevando a una visión más amplia del modelo educativo: el calentamiento global y la recesión económica en el sistema capitalista industrializado necesitan de nuevas soluciones, y hacen que nos planteemos nuevos modelos de pensamiento y educación.

Se ha descrito la presencia en el ser humano de dos tipos de inteligencia, la convergente y la divergente: ambas son necesarias e interdependientes. Cada persona viene dotada con una proporción diferente de ambas inteligencias, y en función de ello expresamos diferentes ritmos y formas de aprender. La inteligencia convergente busca la respuesta correcta, y es aquella que empleamos en materias como las ciencias, las matemáticas y las lingüísticas (lógicas y memorísticas). La inteligencia divergente, aquella en la que buscamos la respuesta más creativa, no la correcta, el propia de materias como la música, la plástica, la danza, la educación física, el teatro, la narrativa y la poesía.

¿Qué es creatividad?

La creatividad se define como:

  • Un pensamiento original, una imaginación productiva.
  • La capacidad de producir situaciones, elementos o pensamientos nuevos.
  • Habilidad de encontrar soluciones nuevas ante un reto o problema.

La creatividad no es privativa de ningún área de conocimiento en particular, sino que es una actitud frente a la realidad, un modo de ser y actuar. Hay médicos creativos, científicos creativos, bibliotecarios creativos y artistas creativos. La creatividad no se refiere a la herramienta de expresión que utilizas, sino cómo la utilizas y para qué la utilizas.

 

¿Para qué sirve la creatividad?

La respuesta que nos brota a nosotros es: “para ser feliz”. ¿Porqué? Porque como vamos diciendo, sólo en la medida en que una persona se siente plena, es feliz. Pero buscando razones que calmen a la mente convergente, vamos a exponer cuatro razones que nos parecen fundamentales; la creatividad permite a una persona:

  • Ante una adversidad, tener el convencimiento interior de que existe una solución, buscar la solución y resolver problemas efectivamente.
  • Ser innovador y aportar grandes ideas: evolución de la Sociedad hacia formas más sanas y respetuosas con el ser humano y con la Naturaleza.
  • Perder el miedo a los errores y adquirir tolerancia a los fallos tanto de uno como de los demás.
  • Estar abierto a las ideas de otros, por lo que se adquiere empatía, capacidad de trabajar en grupo, colaboración, tolerancia, respeto y valoración por el trabajo tanto de uno como de los demás.

Todas estas habilidades necesitan contenido intelectual, por lo que repetimos de nuevo la necesidad de integración de ambas inteligencias, en un equilibrio sano para cada individuo.

En el caso del niño que está creciendo y aprendiendo, es fundamental la presencia en la escuela de las materias artísticas ya que, como hemos indicado, son las únicas que permiten el desarrollo óptimo y real del pensamiento divergente, de la creatividad.